Kermés o quermés: Verbena, fiesta, pachanga popular y benéfica.
Azotea: Cabeza, sesera, maceta, tatema, testa, coco.

1 ago. 2012

Un aborto

Mi amiga Maru Ramírez Vadillo nos compartió en FaceBook esta experiencia. Yo la reproduzco aquí, con su permiso, con admiración por la valentía y franqueza con que cuenta un momento tan duro. Queda a cada uno la reflexión.

Tenía 21 años, la mitad de la carrera de Ingeniería Bioquímica Industrial, el inicio de la carrera de Psicología, ya estaba titulada como Maestra de inglés.
Estudiaba en la UAM-Xochimilco, daba clases de inglés en el Instituto Mexicano del Petróleo, estaba en la Revista Chispa como traductora de Ciencia y Tecnología para niños... Conocí a Tere Garduño que me invita a pasar de
ser una simple traductora a Jefa del Proyecto de Ciencia y Tecnología para niños en escuelas oficiales...
Mis padres se estaban divorciando, pero era como lo único "difícil", tenía un novio que era (es) Ingeniero Petroquímico, 11 años mayor que yo.
Un día, de un mes, de ese año; el galán va a la feria de Guanajuato con su mamá y hermana y yo, me quedo en casa...
Me doy cuenta que tengo un retraso, lo que era bastante común; pero, decido hacerme una prueba de embarazo, por si acaso... Si acaso, estaba embarazada... Y si!!
Hablando por celular con el galán, me cuenta que está en una plaza de toros, le digo que estoy embarazada y escucho que algo truena y luego nada...
Sin noticias, llego a trabajar el lunes y su mejor amigo, me dice que se cayeron las gradas de la plaza de toros y que Daniel, el galán está en el hospital en coma...
Uno de mis grupos en el IMP, era de ginecólogos; así que me acerqué a uno de ellos y me dijo que el podía asegurarme que mi salud no estaría en riesgo; puse en una balanza mi vida, mi edad, mis logros y decidí simple y llano, que un bebé en esas condiciones era un estorbo. Me hice un aborto al siguiente sábado.
Tenía terapia en esa época, pero no tuve culpa, no me sentía mal, no lloré... Tomé una decisión y como tal la aceptaba; mi terapeuta estaba impresionada; de verdad, no pasé por mayores problemas...
Un mes después, el galán despertó del coma, me buscó y enfureció cuando supo lo que hice, terminamos, no quiso saber nada de mí y la verdad, seguí mi vida.
Lo recuerdo con muchísimo cariño, pero ¿al "producto"? Nada, no me interesa, me interesan los que tengo ahora, que para tenerlos "tomamos" una decisión, una pareja que decide tener hijos, pero; después de luchar por mí, por lo que quería, por mi carrera; tener hijos me mató; el macho apareció y la vida me jugó de otra manera... Otro capítulo, otra historia....