Kermés o quermés: Verbena, fiesta, pachanga popular y benéfica.
Azotea: Cabeza, sesera, maceta, tatema, testa, coco.

24 dic. 2013

Felices fiestas



Esta temporada, cada año, tiene sus peculiares molestias para nosotros los ateos que hemos salido del clóset, que lo confesamos abiertamente y que defendemos nuestras ideas. No son las fiestas, sin embargo, las que nos hacen pasar malos ratos. 

Corrijo: en esta temporada, los creyentes se vuelven particularmente molestos para nosotros los ateos.
En estas fechas, sus celebraciones invaden los espacios públicos, que no sólo son suyos sino nuestros también. Su fervor crece y nos bombardean con mensajes de buena voluntad plagados de parafernalia religiosa.
Pero, sobre todo, su fervor conlleva que quieran convertirnos a la “verdadera” fe (o sea, la suya propia, por supuesto), a que se pongan sarcásticos o cuestionadores respecto a la “integridad” de un ateo que celebra la navidad como si en estas fechas sólo se pudiera celebrar el nacimiento de Cristo, y como si su iglesia tuviera la patente exclusiva de la navidad y por ende de todas las celebraciones invernales (y se les olvida que en estas fechas se celebran cosas desde miles de años antes del nacimiento de Jesús).
En fin, que a gente normalmente de ideas religiosas “progres” (es decir, menos retrógradas que las de otros religiosos) les sale el fundamentalista de clóset y lo lanzan contra nosotros, los ateos que hemos salido de nuestro propio armario. Es decir, es tiempo de divertirnos ridiculizando ideas y argumentos ridículos. “El que se lleva, se aguanta”, dicen.

Así que, ¡feliz navidad y… bring it on!

2 sept. 2013

Bertonazo

Interesante la grilla en el Vaticano, más allá del bertonazo.
La destitución de Bertone, sin embargo resulta, sin embargo, un excelente punto de partida para entrarle al tema.

Resulta que el cardenal Bertone (el supuesto hombre fuerte de Ratzinger) dejará la secretaría de estado del Vaticano. Y no pienso defender al purpurado, que es una figura bastante tétrica y empanizada en escándalos (como el Vatileaks).
Hoy se anuncia lo que ya se había visto claro hace unos días, cuando fue nombrada Francesca Chauqui sin siquiera preguntarle al secretario de estado. ¿Por qué? Pues porque Chauqui y Bertone no deben llevarse nada bien. La especialista en comunicaciones, es bien sabido, tiene relaciones con el grupo de periodistas que promovió y fomentó el Vatileaks. Sí, ni más ni menos. Así, Bergoglio está dando un claro espaldarazo a quienes armaron este escándalo que tanto ha perjudicado (dicen) a la Santa Sede. Y así queda en claro que los problemas vaticanos se seguirán solucionando con patadas bajo la mesa, arreglos en lo oscurito, maquinaciones, intrigas palaciegas y traiciones.

¿Y quiénes son la terna para ocupar el cargo de Bertone? En primer lugar, Giuseppe Bertello, gobernador del Vaticano y famoso por su labor en el tercer mundo; en segundo lugar, Pietro Parolin, otro especialista en el tercer mundo y connotado por su oposición a los gobiernos de izquierda (igual que Bergoglio); en tercer lugar, Luigi Ventura, ¡otro especialista en tercer mundo!, y, además, organizador de las jornadas de la juventud.
Es evidente que Bergoglio le apuesta a atraer a la gente de países pobres, lo que se veía venir desde su elección. Pero también es claro que no está limpiando la casa (el hecho de premiar a los artífices de Vatileaks quitando a Bertone y, a la vez, poniendo a alguien de su grupo lo demuestra), sino sólo quitando a un grupo de poder para poner al suyo; lo que no tiene nada de extraño: hubo un cambio de gobierno... pero que nadie se engañe con el discursito de la revolución apostólica, de que está limpiando la Iglesia... lo único que está lavando es la cara de la empresa, el resto de la podredumbre, no.

Que se trata de darle una nueva imagen a la Iglesia, y no de hacer cambios estructurales en las profundidades tortuosas del Vaticano queda en claro con el bertonazo: entra una especialista en comunicación (asociada a un grupo corrupto) y sale un líder fuerte con mala imagen (y con razón), que será sustituido por alguien con buena imagen en donde más fieles potenciales hay (los países educativamente atrasados).

En mi opinión, más claro ni el agua. Y no me refiero al sucio líquido del Tíber, que por siglos ha limpiado las porquerías del Vaticano (y no me refiero sólo en sentido metafórico)...